La
hermenéutica del siglo XXI tiene como tarea la interpretación de la
racionalidad digital así como también su autointerpretación en el horizonte de
dicha racionalidad
(Capurro, 2007)
La
digitalidad en la vida del hombre se instaura a partir de una hermenéutica
puramente dialógica (Pérez Baena, 2020)
Al disponerme a emprender este tema y realizar algunas lecturas relacionadas, lo que significó aproximar los términos hermenéutica y digitalidad, visualicé la existencia de dos posibles escenarios: El primero, la utilización de las herramientas digitales como medio hermenéutico y el segundo sería, el uso de la hermenéutica para comprender ¿quiénes somos los seres humanos que nos desenvolvemos en entornos digitales?, pregunta que estaría en sintonía con lo expresado por Gadamer (1995), quien considera a la hermenéutica como conocimiento ideal en el carácter ontológico del ser humano y sus relaciones con el mundo. Es así como esta participación, aborda esencialmente el segundo escenario, pero antes supongo que es necesario puntualizar acerca de lo qué son o qué representan las ciencias del pensamiento digital.
De acuerdo con una publicación de la Universidad Nacional de La Plata, situada en
la República Federal Argentina, (UNLP, S/F) la ciencia desde el pensamiento
digital, se trata de una nueva aproximación a la realidad de acuerdo con las
leyes y reglas del mundo digital, lo que implica la ruptura con la linealidad
por parte de quienes recibimos información para la asimilación y análisis de
los contenidos, haciendo uso de “la hibridez, globalización, conectividad,
virtualidad, interactividad, inter vinculación y la hiper e intertextualidad”
(par. 1) presentes en las redes sociales.
De
esta definición resulta fácil conseguir conexiones con la hermenéutica, pues
las redes sociales digitales empleadas adecuadamente, implican interpretar,
conciliar distintos puntos de vista, análisis de partes y vincular con el todo,
además que el lenguaje empleado (en este caso en entornos digitales), organiza
la experiencia que tenemos del mundo y de igual forma el mundo natural y social
se re-crea a partir del lenguaje empleado en su interpretación (Rojas, 2011). Volviendo
a lo que es el pensamiento digital, explica Luján (2005), que este término fue creado por Derrick
de Kerckhove, director del Programa
McLuhan en la Tecnología y la Cultura, en la Universidad de Toronto, quien
destaca la creatividad en las redes sociales, la percepción de un mundo cada
vez más pequeño y la tendencia del pensamiento humano actual caracterizado por
los términos mencionados en el párrafo anterior, es decir hibridación,
globalización, conectividad, hipertextualidad.
En este sentido
Álvarez y González (2015), explican que la hipertextualidad involucra no solo
el análisis de las estructuras de vinculación de contenidos con otros textos,
sino además la convergencia de medios donde destaca la “complementariedad
interpretativa dadas las características diferenciadas de cada lenguaje” (par.
19). Es así como, el análisis de hipertextos, enfatizo, precisa igualmente de
interpretación.
En sintonía con
lo expresado, Pérez Baena (2020), considera que la digitalidad cambia la
estructura del pensamiento racional de las personas, lo que significa la
transformación de las relaciones individuales y colectivas en función del
comportamiento frente a las nuevas tecnologías, donde se plantea la mediación
entre las ciencias sociales y exactas en el auto reconocimiento del individuo,
el lugar que ocupa en el mundo y la conciencia de la existencia del otro o
alteridad.
En esta misma
línea de pensamiento se sitúa Capurro (2007), para quien la hermenéutica de
nuestra era, no se trata solo de interpretar textos o fenómenos exteriores,
sino la autocomprensión del ser humano actual signado por la digitalidad, y por
los medios y procesos, que le permiten construir su realidad histórica y
social. En otras palabras, se nos plantea la necesidad de comprender quienes
somos y la toma de conciencia acerca de cómo las nuevas tecnologías, nos
condicionan e influyen en los cambios sociales.
Así, de acuerdo
con Martínez (2014), los sistemas culturales y sociales actuales entre otros,
exigen la necesidad de “una hermenéutica más refinada” (p. 78), que valore el
pensar autocrítico ante la posibilidad cierta de cometer errores. Lo que para
el pensamiento digital significa un ambiente de interacción que permita
cooperar en la búsqueda de información y la contrastación de ideas (Santos,
2016).
En conclusión,
las tecnologías son procesos sociales, entre estos destacan los entornos
digitales, los cuales tienen una gran influencia en nuestra forma de ver el
mundo y como nos relacionamos con él. La hermenéutica puede tomar algunos
elementos del pensamiento digital para la interpretación histórica y social
acerca de lo que somos o en que nos hemos transformado los habitantes del siglo
XXI.
Referencias
Álvarez,
G. y González, E (2015) Hipertextualidad
en el Campo Educativo: Análisis de los usos de de hipertextos en el espacio
Facebook de un taller de lectura y escritura universitaria. Revista
Apertura. (7) 2.
Capurro,
R. (2007). La Hermenéutica frente al
desafío de la técnica digital http://www.capurro.de/hermeneutica_porto.html
Gadamer,
H. (1995). El inicio de la filosofía
occidental. Padios.
Luján,
J. (2005). El Pensamiento digital
según McLuhan. juancarloslujan.blogspot.com/2005/06/el-pensamiento-digital-segn-mcluhan.html
Martínez, M. (2014). El
Conocimiento y la Ciencia en el Siglo XXI y sus dificultades estereognósicas. Universidad Simón Bolívar
Pérez Baena, F. (2020). Aproximación al sentido de digitalidad
desde la hermenéutica de generalidad superior de Gadamer. Revista Trilogía
Ciencia Tecnología Sociedad, (12) 22, pp. 245-262
Rojas, C. (2011). Las Ciencias y la Hermenéutica. Revista Umbral (5). Pp. 4-30
Santos,
L. (2016). Cognición digital y
pensamiento disciplinario. https://www.revistac2.com/cognicion-digital-y-pensamiento-disciplinario/
UNLP (S/F). Pensamiento
Digital.
https://campus.fahce.unlp.edu.ar/mod/resource/view.php?id=62563&forceview=1

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